Lo importante del dinero es…que no se gasta

Buenos días desde Academia Cruellas. Después de unos días sin decir nada, hoy nos centramos en el dinero. Lo bueno del dinero es que no se gasta. Puede parecer un absurdo, pero no lo es. ¿Para qué quiero yo mi dinero? ¿Para gastarlo? No siempre: prueba de ello es que, cuando me quedo sin dinero, lo paso mal. Todos necesitamos tener en nuestro poder una cantidad determinada de dinero, para atender a diferentes cosas: transacciones, precaución y especulación. A veces nos lo gastamos todo, pero entonces intentamos recuperarlo rápidamente y volver a tener dinero líquido. Eso es la demanda de dinero: la cantidad media que queremos tener a nuestra disposición.

Esta cantidad varía mucho de una persona, de una familia o de una empresa a otras, y también de un período a otro. Pero esa cantidad no es cero. Por eso, tan importante como estudiar cómo se gasta el dinero es saber cuánto no se gasta (la demanda de dinero) y de qué depende esa cuantía.

No basta con ahorrar

Durante el siglo XIX, en lo que hoy día son los países industrializados, y actualmente en numerosos del Tercer Mundo, se ha puesto énfasis en la importancia del ahorro para el progreso económico. pero el ahorro no basta. Cuando  se subraya su importancia estamos dando por supuesto que, una vez generada la abstención que el ahorro implica, habrá infinitas oportunidades de invertirlo, generando nuevos medios materiales para producir más y emplear más hombres. Pero no siempre es así. Ahorrar es dejar de consumir parte de lo ganado; y, si esa filtración que debió ir al gasto no vuelve a él por otro conducto, si no retorna en forma de compra de bienes de equipo y similares, entonces el circuito económico tiene “fugas”. La falta de suficiente gasto deprime la economía en su conjunto. Para un individuo aislado, cuanto más ahorre es más rico, aunque no lo invierta; para el conjunto de una sociedad, ahorrar sin invertir es pernicioso. “Hay virtudes privadas que son vicios sociales”.

Yo soy prestamista del Banco Central Europeo

Esta frase es cierta para todo europeo que pertenece a la Unión Monetaria. Toda persona que posee un billete de banco, es acreedor de ese banco: el billete es un reconocimiento de deuda. Y aunque nunca vino a visitarme un empleado de dicho banco para “pedirme el dinero”, el hecho es que, cuando yo he comprado algo a cambio de billetes, me he convertido en acreedor del banco central. Lo mismo ocurre con la moneda extranjera. Como tengo un dolar en mi poder, soy un acreedor de la Reserva Federal, porque un dolar es el reconocimiento de deuda por parte de dicha entidad.

Profesiones prácticas, profesiones inútiles

“Tú tienes facilidad para aprender, Siddharta, pues aprende también esto: el amor se puede suplicar, comprar, recibir como obsequio, encontrar en la calle, ¡pero no se puede robar! El camino que te has imaginado es erróneo. Sería una lástima que un joven tan agraciado como tú, empezara tan mal.
Debes hacer lo que has aprendido, y exigir por ello dinero, vestidos y zapatos. De otra forma, un pobre no logra tener dinero. ¿Qué sabes hacer?
-Sé pensar. Esperar. Ayunar
-¿Nada más?
-Nada más…..Pues sí, también sé hacer poesías. ¿Quieres darme un beso por una poesía?
-Si me gusta la poesía, sí.
-Tus versos son muy bellos -exclamó Kamala-; si yo fuera rica te los pagaría a precio de oro. Pero te será difícil ganar con versos tanto dinero como el que tú necesitas. Pues necesitarás mucho, si quieres ser amigo de Kamala.
-¡Cómo sabes besar, Kamala!- balbuceó Siddharta.
-Si, eso lo sé hacer; por ello tampoco no me faltan vestidos, ni zapatos, ni pulseras, ni otras cosas bonitas. ¿Pero que será de ti?¿No sabes otra cosa que pensar, ayunar y hacer poesías?
Siddharta replicó:
-Ayer te conté que sé pensar, esperar y ayunar, y tú encontraste que todo ello no servía para nada. Sin embargo, sirve para mucho”.
HERMAN HESSE: Siddharta

El Quijote y la crisis actual

El Quijote es un libro actual, el cual nos propone diferentes cosas. Una de ellas, y quizá la más importante es que nos tenemos que olvidar de los fastos que hemos vivido estos últimos años y tenemos que volver a soñar. Estos años han sido años de monstruos y de gigantes.
Por lo tanto, tenemos que luchar contra estos gigantes desde el anonimato para continuar con la idea del Quijote. ¿Cuál era esta idea fundamental? la de restablecer una justicia completa y para todos.

Crisis. El despertar de Occidente

La crisis que nos afecta desde hace algunos años ya no es sólo una crisis económica. Se ha convertido en una crisis existencial. Ello es debido al “miedo”. Tenemos miedo a perder el trabajo, miedo a la incertidumbre, miedo a perder diferentes prestaciones que nos ofrece el Estado, etc. Nuestra existencia es ya de por si complicada porque por un lado estamos “atados” a un sin fin de cosas de las cuales no queremos desprendernos, y por otro lado, queremos ser libres sin tener tantas ataduras. ¿Cuál es nuestra contradicción? El problema que tenemos es que no sabemos deshacer este nudo gordiano.
Ello implica, en estos momentos, optar por dos vías muy diferentes. Seguir con el estilo de vida actual, donde los mercados y también Alemania, Holanda, el FMI, el BCE, nos dictan lo que tenemos que hacer. O plantearnos muy seriamente, optar por una nueva vía, en la cual el crecimiento económico esté cercano al cero por ciento. Ello llevaría plantearnos no pagar la deuda, la cual por otro lado, nunca podremos pagar. Esta nueva opción incidiría en un planteamiento sostenible. No significa que perdamos nuestro estilo de vida, sino simplemente reformularlo.
El capitalismo, que siempre se había caracterizado por saber modificarse dependiendo de las circunstancias, nos demuestra hoy en día, que ha llegado a su fin. Las personas somos más importantes que los sistemas económicos.

Crisis del comunismo, crisis del capitalismo

¿Por qué fracasó el comunismo? Muchas respuestas han ido en la dirección de que había una mayor demanda de libertad o de que la economía capitalista era mejor que la comunista. Fijaros que son explicaciones muy genéricas. Los economistas han incidido en la idea de que el mercado y un sistema de precios que funciona correctamente permiten un uso más eficiente de los recursos y permiten satisfacer mejor las necesidades. Al mismo tiempo estimulan la innovación. Ahora bien, decir que las economías socialistas no siempre fracasaron como en los años 80. Sirvieron para organizar la reconstrucción de Europa Oriental en la posguerra. Entre los años 50 y 70 del siglo XX, las tasas de crecimiento fueron equiparables a las de Occidente. Además, hoy día podemos ver como las economías occidentales no siempre han funcionado con la suficiente fluidez, y pocas veces de manera equitativa. ¿Por qué se colapsaron las economías socialistas en los años ochenta?

Los defensores de los derechos humanos han incidido en el hecho de que un sistema político basado en un único partido no puede nunca conseguir un apoyo real de la sociedad. Es cierto que los regímenes autoritarios son vulnerables, pero por otro lado, poseen los medios para reprimir cualquier discrepancia. Es cierta también la idea de que la historia es historia de libertad, pero no siempre la historia ha significado libertad para las personas. ¿Por qué cayó en 1989 el muro de Berlin?, ¿pr qué no ocurrió antes o en 1999?

Otras explicaciones nos citan a Gorbachov como elemento crucial de todo el derrumbe soviético. Ahora bien, la presidencia de Gorbachov puede explicar lo que explica. Una idea que está surgiendo en el transfondo de todas esta explicaciones -todas ellas tiene parte de razón- es que nos podríamos encontrar en una situación como la que se hallaba Europa en las revoluciones de 1848, salvando lógicamente todas las diferencias que hay entre ellas. En 1848 fuertes aspiraciones de los pueblos entraron en colisión con las estructuras de la sociedad y fueron eliminadas, pero resurgieron, transformadas. En el siglo XIX la libertad, el gobierno parlamentario y la unificación nacional parecían estar al alcance de la mano. Ahora bien, las aspiraciones de la burguesía y de la clase obrera tendían a chocar. Las diferentes fuerzas conservadoras se unieron y retomaron el poder. Ahora bien, estos impulsos del 48 pusieron en marcha todo un proceso de modernización que empezó a surgir a partir de 1870.

En Europa Oriental surgieron movimientos reformistas en 1968 que fueron sofocados por las fuerzas comunistas. La fortaleza soviética impidió en 1968 llevar a cabo cualquier tipo de reforma en Europa Oriental. Ahora bien, todo esto resurgió de nuevo, y con mayor fuerza en 1988.

Latinoamérica se vuelve hacia China

China, como sabemos, está en todas partes (comprando deuda europea, comprando deuda americana, etc). En los últimos años está en Latinoamérica. Es la primera vez en la historia de Latinoamérica que los países de esta área no dependen de los países desarrollados para explotar sus recursos. El impacto económico de China en Latinoamérica es comercial y financiero. Para Latinoamérica esta es una gran noticia. ¿Porqué? Porque las dos zonas con complementarias. Latinoamérica dispone de los recursos naturales y agrícolas de los que carece Pekín. Fijaros, como esta crisis sistémica que está azotando Europa y Estados Unidos, ha pasado de puntillas en Latinoamérica. Prácticamente no le afecta. Ahora Latinoamérica dispone de tres puntos de apoyo en el mundo. Hasta los años 80 del siglo XX el principal sostén fue Estados Unidos, en los 90 surgió Europa (y más concretamente España). Ahora parece que el tercer punto se estructura en Asia.
Ahora bien, fijaros que el 65% de las ventas a territorio chino son productos agrícolas o materias primas. Las manufacturas, maquinarias y productos de transporte representan un 30%. Ahora bien, este comercio tiene un “problema”. China sólo importa materias primas y productos agrícolas, lo que no favorece la diversificación de las exportaciones latinoamericanas. A pesar de ello, la gran cuestión es utilizar esta oportunidad para sanear las economías latinoamericanas y diseñar políticas económicas contracíclicas. Además, Latinoamérica debe evitar en convertirse en una región especializada de bajo valor añadido y quedar encerrada en la especialización de las materias primas. Las previsiones no son
muy optimistas ya que además, se observa el peligro de los operadores chinos, que están organizados en cárteles de importación, para fijar los precios en sectores como la soja o el hierro.